Hay demonios interiores que te obligan a hacer determinadas cosas y demonios exteriores, también llamados amigos, que no te obligan a nada pero te incitan a hacer locuras. Aquí está la mía

sábado, 2 de marzo de 2019

Revolver

En una habitación blanca, sin ventanas ni puerta, dos personas se miran fijamente. Jesús sostiene un revolver en su mano derecha.
—No me dispares por favor.

martes, 26 de febrero de 2019

Crystal ball


—Como ya le he dicho señor agente perdone por gritarle, pero como usted comprenderá no sé qué broma macabra es ésta. Le digo que ésos son mi mujer y mi hijo y ese hombre es un impostor.

viernes, 22 de febrero de 2019

Una solución


Salía del banco sin solución a su problema pero más decidido que nunca a llevar a cabo su plan. El eco de las palabras del director resonaba aún en su cabeza. “Lo siento señor Ramírez pero el dinero no crece en los árboles”, “Entiéndame usted a mí, si yo le doy un préstamo de tres mil euros que sé que no va a devolver el banco pierde sí o sí”, “Lo siento no puedo hacer nada más por usted”, “Se equivoca, usted no es especial, hay como unas quinientas personas que están igual o peor que usted, así que de gracias de que al menos tiene una familia”.

martes, 19 de febrero de 2019

Ser o parecer


Mientras soplaba las velas mi hijo me miraba asombrado. Las contó de nuevo mientras la cera corría por ellas. Me miró y no tardó mucho en hablar.

—Papá tienes treinta y cuatro.

—Sí, los acabo de cumplir.

—Pues pareces más viejo. Tienes hasta canas.

viernes, 15 de febrero de 2019

Punto final


Sentado a los pies de la cama observo el reguero de sangre que sale por el orificio de la pared. La sangre cae lentamente sobre la pistola tendida en el suelo. Se alejan las nubes. La luz entra nítidamente por la ventana descubriendo a un hombre, un desconocido, pidiendo clemencia con las manos atadas y recostado en dicha pared. Lo ignoro. Sigo sentado sin saber cuál será el siguiente paso.

martes, 12 de febrero de 2019

Paranoia

“El momento nunca llega. Son las cuatro de la mañana y sigo asomado a la ventana de un cuarto que no es mío. Espero impasible su llegada. Pero nunca llega. Miro de reojo las calles vacías y oscuras. Han pasado cinco días y ni un solo movimiento, la ciudad parece abandonada. Siento el paso del tiempo gracias al reloj de la torre, donde cada hora sus campanas tañen y rompen el silencio formado a mi alrededor.

viernes, 8 de febrero de 2019

Dioptría


En cuanto te conocí puse mis ojos en ti, no pude evitarlo, sin saber que tú ya habías puesto los tuyos en otra persona. Pasaron los años y mis ojos no podían separarse de ti.