sábado, 17 de julio de 2010

Aleluya

Mi enemigo por fin vencido. Delante de mí. Caído, fulminado por un rayo.
¡Aleluya!
¿Y ahora qué hago? No tengo contra quien luchar. Nadie que me pueda hacer sombra.
¿Aleluya?
La soledad no muere y nunca me dejara solo. Contra ella voy a luchar.
Aleluya.

jueves, 19 de marzo de 2009

D.E.P.

El dilema es qué escribir y cómo. Nunca fuimos íntimos, ni siquiera nos podíamos denominar amigos, éramos solo compañeros. Compartimos instituto durante cuatro años. Nunca nos contábamos nuestros secretos ni nuestras penas pero cada vez que cruzábamos una palabra era entre risas, nos reíamos de cualquier problema, cosa de la edad. Nos reíamos de los que lloraban porque un examen les había salido mal, de los que estaban nerviosos porque habían estudiado poco, de los que escribían chuletas desesperadamente para tratar de aprobar. En fin avanzamos cada uno por su lado. Sin molestar a nadie. Pero quien me iba a decir a mi que ahora el que llora soy yo. Y eso que nunca fuimos amigos solo compañeros, pero muy buenos. Aún recuerdo esa llamada de Samuel a las doce de la noche y se me erizan los vellos. Hoy pasados cuatro días de aquel fatídico día en que decidiste abandonarnos sin previo aviso he podido sacar las fuerzas justas para escribirte. Ya no estás entre nosotros pero para mí siempre serás ese compañero con el que echar unas risas, aunque sea en la eternidad. Un abrazo Vime.

Rafa.

martes, 10 de febrero de 2009

Cuando todo esto se acabe

Ya no es posible, me encuentro conmigo mismo,
Pasa el tiempo, y siempre ocurre igual, idem,
La rabia, recorre mis venas sin dificultad,
Mis lágrimas, escondidas están de ti,
Tu risa, perdida en el olvido espera,
Arrepentido, sin mirarnos de nuevo,
El odio, agazapado nos vigila,
Tú, Yo, pasa el tiempo, seguimos igual, idem.

viernes, 26 de diciembre de 2008

Losing my religion

Si el comienzo es el final,
¿Para qué empezar si ya sé como termina todo?
Es la ventaja convertida en inconveniente,
La metamorfosis de lo excepcional en corriente,
La mentira traducida en engaño,
Engaño por no vivir, engaño por no querer morir,
Engaño por seguir siempre adelante,
Sin mirar atrás, sabiendo que el final estaba allí y no quisiste verlo.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Shot me now

De nuevo la misma canción en mi mente
La misma tristeza recorriendo mi cuerpo
Una y otra vez repitiéndose despacio
Haciendo el momento eterno, infinito
Recordando que la vida es ese círculo
Que sobre mis piernas se retuerce
Memorando la grandeza perdida
Que en otro tiempo descansa tranquila.

miércoles, 15 de octubre de 2008

Tú, mi libertad

Sabes que nunca he creído en nada, la gente decía que era ateo de profesión y no se equivocaban.
Sabes que nunca he tenido ideales, y mis sueños nunca se han roto pues carecía de ellos.
Sabes que nunca he terminado una cosa, todas están a medio hacer y la mayoría sin empezar.
Sabes que nunca he entregado mi vida a nadie por miedo a, casi seguro, fallarle o viceversa.
Sabes que nunca he temido a nada ni a nadie, el que siempre daba miedo era yo.
Sabes que nunca he cuestionado un consejo, directamente hacía oídos sordos y no lo escuchaba.
Sabes que nunca he sido una persona, sólo un ser vivo que se alimentaba para no morir.
Pero aún sabiendo todo esto llegaste tú, no te importó nada lo que decía la gente sobre mí, empezaste desde cero y conseguiste engañarme.
Iluminaste mi vida como nadie lo había hecho hasta entonces y todo mi ser giró en torno a ti, aparecieron las mariposas en el estómago y con ellas te vi, mejor dicho te imaginé, te imaginé a mi lado agarrada a mi brazo con cuarenta años más y no fue una ilusión, ahora que descanso en mi cama esperando a mi huesuda amiga de la guadaña, que como siempre llega demasiado pronto y sin avisar, me doy cuenta que durante toda mi vida he sido libre a tu lado, tu me enseñaste la libertad, libertad para elegirte, para besarte, para acariciarte, para estando a tu lado descansar en paz.

viernes, 3 de octubre de 2008

La libertad

Miraba al suelo desde la ventana y se imaginaba la sensación de dejarse caer al vacío, después cerraba los ojos y se agarraba al marco como si la vida le fuera en ello, como queriendo coger impulso. El por qué nadie lo sabía, todos lo tomaban por loco o por enfermo. Intentaron curarle pero nada funcionó, ni la hipnosis, ni la automedicación, ni las clases de autoayuda, todo había sido en balde, seguía siendo un incomprendido. Pasaron los años y se fue quedando solo, sus padres murieron, sus hermanos le renegaron y ningún pariente ni lejano ni cercano se quiso hacer cargo de él. Entonces cuando ya no quedaba nadie dejó de hacerlo, salió a la calle y miró a su alrededor, por primera vez en su vida lo veía todo desde otro prisma, ya no tenía ninguna atadura ni moral (lo tachaban de loco), ni social (no tenía a nadie), ni laboral (no trabajaba), lo único que le quedaba era su existencia y en ese momento rodeado de libertad y despojado de deber u obligación alguna que cumplir, en ese momento fue cuando empezó a vivir, comprendiendo lo que es la vida, amando su existencia.