Hay demonios interiores que te obligan a hacer determinadas cosas y demonios exteriores, también llamados amigos, que no te obligan a nada pero te incitan a hacer locuras. Aquí está la mía

martes, 29 de enero de 2019

Cosas de princesa


Un golpe seco resonaba en todo el mostrador cada vez que nuestra protagonista bajaba el cuchillo y cortaba la cabeza de un pescado. Después con un arte sublime y bien estudiado separaba la espina de los lomos. Tira a un lado las espinas y guarda la carne en un cartucho. Otro cliente atendido, otro número a pasar.

—38.

viernes, 25 de enero de 2019

Casa de locos


—No me creo que llames desde El Bonillo.

—Pues sí, señora, como le dije anteriormente le llamo desde este lugar para…

—¿Sabes que mi madre vivía allí antes de mudarse a Albacete? Yo aún no había nacido, pero me ha hablado muy bien del lugar.

martes, 22 de enero de 2019

Hazlo por tu padre


En el centro del pequeño cuarto dos sillas se miraban frente a frente. Germán en una. Martín en otra. El interrogatorio podía dar comienzo.

­­-No me andaré por las ramas e iré directo al grano ¿Si tu padre matará a alguien lo confesarías?

viernes, 18 de enero de 2019

Todo tiene un motivo


Soltó el lápiz sobre la mesa. Seguía mirando el papel fijamente como si no estuviera seguro de aquello, hizo un gesto intentando arrugar la hoja, era ya demasiado tarde para arrepentirse. La guardó en un cajón, echó la llave, se la tragó y se fue al salón. Su final estaba cerca y no podía hacer nada para evitarlo.

—Cariño, a comer. —una voz femenina procedente de la cocina lo demandaba mientras él se arrastraba al comedor apesadumbrado—. Date prisa que se te va a enfriar, es tu plato favorito: chuletas al roquefort.

—¡Ufff! Me encuentro fatal con el estómago, no tengo ganas de comer, mejor me voy al dormitorio y descanso, seguro que mañana estoy mejor y puedo degustar esas chuletitas.

—No te preocupes, te haré un caldito para que no te acuestes con el estómago vacío, vete a descansar que ya te lo llevo yo a la cama.

Nada había servido para evitar que su mujer consiguiera su propósito, la muerte lo esperaba con los brazos abiertos y una sonrisa cómplice.

martes, 15 de enero de 2019

La abuela nos lía la Navidad


—Ya está la abuela aquí y como siempre. ¡Mamá voy para arriba!

Subió las escaleras lo más rápido que pudo maldiciendo para sus adentros la abuela tan poco navideña que tenía.

—Mamá, que la abuela ha llegado —dijo abriendo la puerta del cuarto.

—¿Y qué problema tienes? —preguntó encerrada en el cuarto de baño.

sábado, 17 de julio de 2010

Aleluya

Mi enemigo por fin vencido. Delante de mí. Caído, fulminado por un rayo.
¡Aleluya!
¿Y ahora qué hago? No tengo contra quien luchar. Nadie que me pueda hacer sombra.
¿Aleluya?
La soledad no muere y nunca me dejara solo. Contra ella voy a luchar.
Aleluya.

jueves, 19 de marzo de 2009

D.E.P.

El dilema es qué escribir y cómo. Nunca fuimos íntimos, ni siquiera nos podíamos denominar amigos, éramos solo compañeros. Compartimos instituto durante cuatro años. Nunca nos contábamos nuestros secretos ni nuestras penas pero cada vez que cruzábamos una palabra era entre risas, nos reíamos de cualquier problema, cosa de la edad. Nos reíamos de los que lloraban porque un examen les había salido mal, de los que estaban nerviosos porque habían estudiado poco, de los que escribían chuletas desesperadamente para tratar de aprobar. En fin avanzamos cada uno por su lado. Sin molestar a nadie. Pero quien me iba a decir a mi que ahora el que llora soy yo. Y eso que nunca fuimos amigos solo compañeros, pero muy buenos. Aún recuerdo esa llamada de Samuel a las doce de la noche y se me erizan los vellos. Hoy pasados cuatro días de aquel fatídico día en que decidiste abandonarnos sin previo aviso he podido sacar las fuerzas justas para escribirte. Ya no estás entre nosotros pero para mí siempre serás ese compañero con el que echar unas risas, aunque sea en la eternidad. Un abrazo Vime.

Rafa.