Hay demonios interiores que te obligan a hacer determinadas cosas y demonios exteriores, también llamados amigos, que no te obligan a nada pero te incitan a hacer locuras. Aquí está la mía

martes, 2 de abril de 2019

Universos para-lelos, capítulo 3

Manolo sacó del bolsillo de su chaqueta la llave del sótano y la observó. En su cabeza salía de su cuarto avanzando a hurtadillas hasta la escalera. Al llegar a la planta baja veía a su padre leyendo 1Q84 de Haruki Murakami. Con mucho cuidado lo cruzaba sin alertar a su padre. Llegaba a la altura de la puerta de la cocina y escuchaba ruido de platos y agua cayendo. Su madre estaba fregando. Un poco más adelante se encontraba el sótano. Abría y se colaba en su interior. El golpeo de unos nudillos en la puerta lo sacó de su ensoñación.

viernes, 29 de marzo de 2019

Universos para-lelos, capítulo 2


Cerró la puerta muy despacio tratando de amortiguar el ruido. Desgraciadamente no tuvo éxito. Una voz salió de la puerta a su izquierda, era la cocina y su madre no esperó ni a verlo para preguntarle por el resultado del trabajo de historia. Del cuarto del fondo llegó un ruido al arrastrar una silla. Lo siguiente que vio fue a un hombre de mediana edad, calvo y regordete. Era su padre. Se subió las gafas y rascándose la perilla lo miró esperando una respuesta.

martes, 26 de marzo de 2019

Universos para-lelos, capítulo 1



—Corría el año 206 a. C. y el general romano Escipión no dejaba de dar vueltas al trozo de tela pintado a mano que le servía de mapa. Tenían totalmente rodeado al pueblo que más tarde se llamaría Astigi y que era el último reducto de cartagineses que quedaba en toda Hispania. Era imposible acercarse a ellos debido a su peculiar orografía que les era favorable para detectar cualquier acercamiento enemigo. Había pensado en un ataque con catapultas y destrozar todo el poblado pero quería conquistarlo, no dejarlo reducido a cenizas. Pensativo se secó el sudor de la frente y entonces… ¡Eureka! Levantó la mirada hacia el Primus Pilus que esperaba sus órdenes, y con cara de satisfacción dijo “Estamos a mitad de junio y empieza a hacer calor. Haremos que se rindan.” “¿Cómo mi señor?” Le preguntó. “Fácil. Taponen el Singilis con piedras, arena, madera, lo que sea, me da igual pero quiero que no entre nada de agua en ese poblado. Los mataremos de sed.” Escipión sonreía malicioso. “Brillante señor. Ahora mismo mando una centuria para allá y que lo lleven a cabo.” Y así fue como el Imperio Romano conquistó el último escollo que le quedaba para tener el control total sobre Hispania.

viernes, 22 de marzo de 2019

Y allí estaba yo


Y allí estaba yo mientras llovían balas de todos lados. Y mi única obsesión era llegar al final del pasillo para proteger lo más valioso de aquel lugar. Ella.

viernes, 15 de marzo de 2019

Última extinción


Peldaño a peldaño subía la interminable escalera que llevaba a la cima de la montaña. Era poco ostentosa y muy funcional, tenía una misión y la cumplía. Era lo mínimo que se le puede pedir a una escalera.

martes, 12 de marzo de 2019

Un fallo lo tiene cualquiera


Salí de mi casa con mi magnífica “chupa” de cuero, mis botas negras tachonadas y mis pantalones roídos. Había gastado medio bote de gomina para poder poner todos mis pelos de punta ordenados en pequeños mechones. Me encantaba ese mundo. Me encanta la estética punk.